时间:2026-07-24 04:24 | 来源:墨客学术 | 作者:墨客学术 | 点击:次
El cerro Chena es un promontorio aislado sobre la cuenca del Maipo que tiene varias cumbres que oscilan entre los 600 y los 950 m.s.n.m. El Chena se ubica entre la comuna de San Bernardo y Calera de Tango, colindante hacia el oriente con la Autopista Central. Limita hacia el norte, oeste y sur en su mayoría con predios agrícolas, algunas parcelas de agrado y viviendas, y hacia el este con predios de almacenaje y bodegaje, agrícolas y barrios habitacionales.
Durante la ocupación del valle, el cerro Chena fue uno de los primeros promontorios considerado sagrado por los pueblos originarios. Estudios vinculan la altura de los cerros a un contenido simbólico de poder, convirtiéndolos en auténticos focos difusores de la incaización (Stehberg, 2006). Incipientes estudios arqueológicos asociaron el Chena con un Pucará, referido a una fortaleza con fines defensivos. Pero posteriores investigaciones sobre los vestigios demostraron que ahí ocurrían una multiplicidad de actividades que lo aproximaban más a lo que sería un Huaca, espacio de valor sagrado para los Incas. La disposición de los muros, de acuerdo al arqueólogo Rubén Stehberg, hace referencia a un puma hermafrodita sagrado que equilibra los principios masculino y femenino, a semejanza de la construcción de Cusco, capital del reino de los Incas. Además, comenta que su morfología respondería también a orientaciones astronómicas y a los solsticios, evidenciando la sacralidad de esta construcción.
Entre los siglos XVI y XVIII, período de conquista y colonización, el cerro adquiere en su entorno una nueva vocación agrícola y ganadera para el desarrollo urbano del sector. Se evidencia la consolidación de la propiedad privada en el territorio en torno a las tipologías de haciendas y chacras. La historia del sector y San Bernardo, está profundamente marcada por estas propiedades particulares y el trabajo de las tierras. A comienzos del siglo XVIII, el cerro Chena se ubicaba en un fundo de buenos terrenos planos en el departamento de La Victoria, ubicado en su capital San Bernardo, y fue allí donde adquirió su nombre gracias al apellido de su antiguo propietario, Don José de Perochena, regidor del cabildo de Santiago en 1722 (Solano, 1899). A comienzos del siglo XX, el cerro Chena formó parte de una hacienda de la familia García de la Huerta, manteniendo la actividad agrícola-ganadera y alrededor de 1960, comenzó la construcción de la Carretera Panamericana, vialidad que dividió el fundo segregando el cerro Chena de un cerrillo en su extensión sureste, el cerro Hasbún.